EL DECRETAZO TELDENSE, VERSIÓN AURELIANENSIS Imprimir E-mail
Escrito por Francisco Manuel Santana Melián   
Lunes, 19 de Julio de 2010
AddThis Social Bookmark Button

Se vuelve a escenificar en el teatro en que se ha convertido el mundillo político teldense, una tragicomedia donde el papel principal lo representa Aureliano  Santiago en el personaje de el Gran Dictador y relega a un papel secundario a su socio de gobierno el sr. Perera, y al de simple extra al sr. Juan Martel, el resto del reparto se distribuye entre un veterano actor con “alcarazadas” representaciones  en otros teatros a nivel nacional, algunos desleales personajes o rebeldes sin causas aparentes, todos ellos complementados con una reata de serviles actores que actúan de forma coral y a modo de gregarios para servir al clamoroso éxito del personaje principal que no es otro que el actual  Sr. Alcalde de Telde.

En las últimas escenas de la representación teatral de lo que ha venido siendo la vida sociopolítica y cultural de Telde, se ve a unos personajes (los socialistas) apesadumbrados y  quejumbrosos por  todos los desaires que su socio de gobierno les ha venido produciendo, el grupo socialista desarmado ante tanta iniquidad, llevada a cabo  por un mezquino señor, al que le ofrecieron la vuelta al poder municipal y que como contrapartida les está haciendo pasar las de Caín un día sí y otro también.

Por otro lado aparece en escena el personaje de Aureliano , henchido de soberbia y orgullosamente, toma todas las riendas del poder para decidir en exclusiva lo que él estima más conveniente para su reino, y se encoleriza cuando sus debilitados socios osan  discutirle sus sagradas decisiones , les espeta con calificaciones tales como desleales, faltos de altas miras institucionales, irresponsables, preocupados por  sus pequeñas parcelas de poder sin tener en cuenta los intereses generales, que al parecer sólo el Sr. Aureliano sabe defender.

    Todas estas escenas unidas a las ya escenificadas donde se veía:

  • Al concejal Halaby enfrentado con el Sr. Arencibia por el “pliego de Condiciones del Contrato sobre Recogida de Residuos Sólidos “.

  • Al Sr. Halaby enfrentado con la Sra. Celeste López por la falta de pago a Cruz Roja por el Servicio de Playas.

  • El enfrentamiento de la Srta. Teresa García con la directora de gobierno socialista Sra. Mª Jesús Hernández por cuestiones de competencia entre mercados y mercadillos.

  • La Srta. García enfrentada con el Sr. Perera, con denuncia judicial por medio por cuestiones de reclamos de obediencias y demandas de derechos políticos.

  • La Srta. García con el Sr. Alcalde por alzarle la voz en el pleno y no darle amparo ante lo que ella considera ataque a sus derechos constitucionales de representación activa del voto popular.

  • Al Señor Alcalde con la Tesorera  Municipal por cuestiones de legalidad en materia de prelación de pagos a los acreedores del consistorio.

 

Y tras el escenario de innumerables actos de acuchillamiento y mezquindad entre los miembros de menor rango de ambas facciones políticas.

Para rematar la faena aparece, en las postrimerías de la actuación teatral  y a poco  tiempo del final de la obra, la escena donde se ve un amago de levantar el puño de los defenestrados contra el tirano, intentando clavarle las espinas de una marchita y descolorida rosa, pero éste reacciona furioso y ordena a sus mesnadas que ataquen sin piedad a todos los insurrectos socialistas que se alejan del redil y ello por estar en contra del reparto de recortes en las partidas presupuestarias focalizadas en las áreas delegadas a los concejales socialistas en agravio comparativo con las áreas en manos de NC, mientras el Sr. Juan Martel rezando aquello de “ virgencita, virgencita , déjame como estaba”, no haciendo demasiado ruido para que el tiranozuelo no repare mucho en él.

Ante todo ello el Partido Popular de Telde, separándose de esa representación tragicómica y de puro teatro en la que han convertido la vida política de la principal institución municipal, ha venido ofertando toda una batería de medidas sobre como ir atajando los efectos de la crisis en el ámbito municipal, planteando la necesidad de un análisis serio y profundo de dónde invertir los fondos públicos del municipio, para cubrir los servicios ineludibles y establecidos por ley a una ciudad con la entidad poblacional como la que tiene Telde, y descubrir de  qué servicios se pueden prescindir en épocas de grave crisis económica como la que atravesamos, pues no se puede pretender seguir con el mismo nivel de gastos como cuando la economía municipal era más boyante.

Hemos sugerido la reducción de gastos superfluos, del exceso de  personal de confianza, donde se dan paradojas como las siguientes:

  • Que el asesor del área de deportes (Sociólogo) teóricamente asesora al Concejal que es un técnico de titulación superior en materia deportiva, es decir el mundo al revés.

  • Donde un empleado subalterno del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, sin cualificación  técnica ni académica  asesora al Concejal de urbanismo y que anteriormente disponía de un politólogo inexperto en materia urbanística para tal menester.

  • Habiendo un Concejal de Contratación que es asesorado por un ex-Alcalde valsequillero sin cualificación técnica ni académica sobre una materia de tanta complejidad administrativa y jurídica.

  • De una señorita encargada de protocolo que crea más fricciones que soluciones protocolarias, dada su tendencia a realzar de forma sectaria  la figura alcaldicia  en detrimento del resto de Concejales del Consistorio, tanto socios como oposición y que no sabe distinguir entre sugerir y ordenar lo que provoca actos deslucidos en el nivel protocolario.

  • De un vinculado a Nueva Canaria, contratado  para inspeccionar las obras del ayuntamiento sin que le avale una  cualificación técnica y académica para tales menesteres y cobrando una suculenta  nómina , relegando así a los ciudadanos teldenses que se han esforzado en prepararse en las instituciones universitarias y dotados de conocimientos más amplios para desempeñar esa ocupación.

  • Aparte el señor alcalde dispone en su gabinete de comunicaciones de un sociólogo experto en convertir actos organizados con fondos institucionales en actos partidistas , abanderando ( nunca mejor dicho) un folclorismo vergonzoso y trasnochado, relegando su papel de empleado público temporal por un papel de ridículo faccioso y manipulador  de la cultura popular, personaje éste que vio con rabia, la riada de personas que el pasado domingo enarbolaban con gran orgullo la bandera de España, demostrándose palpablemente donde se sitúa la inmensa mayoría del pueblo canario, frente a estos irrespetuosos con la voluntad mayoritaria de la población, todo ello porque al parecer sirve como uno de los  “negritos” de los escritos  de Aureliano Santiago.


Y así toda una pléyade de injustificados grandes salarios para un sin fin de chupópteros de las ubres municipales.

Ante todo ello, hemos sugerido el reagrupamiento de delegaciones dispersas en exceso donde se redujesen concejalías innecesarias, hemos aconsejado mirar con lupa las partidas presupuestarias con destinos irrelevantes para los intereses generales de la mayor parte de la población teldense y por otro lado hemos apoyado el consenso necesario para dotar adecuadamente las partidas presupuestarias con vocación social para suavizar los efectos de la crisis en los sectores más desfavorecidos de la ciudadanía de Telde. Pero todo ello le importa un bledo al Sr. Aureliano, sólo preocupado de realizar una redistribución del gasto dando preponderancia y prioridad a las delegaciones que ostentan concejales de Nueva Canaria en detrimento de sus socios, para rentabilizarlo políticamente cara a las cercanas elecciones, que ve muy difíciles de ganar, esto es simplemente la visualización del uso partidista de las instituciones públicas, de la persecución de fines particularísimos y espurios, pero  no del interés general.