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Este año 2011, que ya termina, ha sido magnífico para el Partido Popular, que en las elecciones de mayo se hacía con el gobierno de la mayoría de los municipios y de las comunidades autónomas de España, y en noviembre con el gobierno de la nación, tras obtener un respaldo ciudadano abrumadoramente mayoritario. El vuelco electoral acaecido en España tuvo su antesala en las elecciones municipales y autonómicas de mayo pasado, en las que empezaba ya a atisbarse un cambio que en las elecciones generales se confirmó plenamente, con la mayoría absoluta del Partido Popular.
A nivel municipal, en Telde, donde el PP gobierna en un tripartito con CIUCA y Coalición Canaria, el balance es bastante positivo, ya que con las arcas vacías, y encontrado continuamente “minas” esparcidas por “los de antes”, las distintas concejalías están trabajando razonablemente bien, dadas las circunstancias.
El actual grupo de gobierno ha heredado un ayuntamiento en bancarrota, por lo que los concejales han tenido que hacer auténtico encaje de bolillos para atender a los ciudadanos, con una política de austeridad y de recorte de gastos a todas luces necesaria. Sirva como ejemplo, que tanto la comida con la prensa, como el brindis navideño de la Corporación, se lo ha pagado cada uno de su bolsillo. Desde la llegada del nuevo gobierno, el contribuyente de Telde se ha gastado CERO euros en comidas, cosa muy distinta a lo que ocurría antes, donde el cacique de Telde y su corte de aduladores, comía y bebía de lo lindo a costa del ciudadano. Telde, como ahora el resto de España, se ha decantado por un cambio, por acabar con la crispación política en nuestra ciudad, por terminar con los gobiernos continuistas de Santiago, que acabó pagando en las urnas sus muchos errores políticos, pero sobre todo su soberbia, su prepotencia, su caciquismo, su altanería y su falta de valores democráticos. Ahora España entera pude mirar al futuro con confianza, con un magnífico gobierno, sobradamente cualificado, que va a generar las condiciones adecuadas para que empecemos a funcionar, después de 8 años de nefastos mandatos socialistas que han estado a punto de mandar al país a la quiebra. Sabemos que Mariano Rajoy y su gobierno tienen la enorme responsabilidad de sacar a España de la crisis económica y el objetivo de crear empleo durante los próximos cuatro años. No es tarea fácil, pero el PP ya ha demostrado que sabe hacerlo, y todos vamos a arrimar el hombro porque así sea, ya que de ello depende el futuro de todos. Tenemos esperanza, ha comenzado el cambio, será un mandato difícil, pero el momento de afrontar el futuro con optimismo. Por lo pronto, no será otro año perdido, como lo fueron los de la debacle socialista. A pesar de la dureza de la situación, hoy tanto los teldenses, como todos los españoles, comenzamos el año 2012 esperanzados, con toda la confianza que han puesto en el PP los ciudadanos que votaron por una amplia mayoría un cambio radical. Los canarios, además, y los teldenses particularmente, celebramos con orgullo, y con esperanza también, la llegada del mejor y más grande político que ha parido Canarias en muchos, muchos años, José Manuel Soria, al cargo de ministro de Industria, Energía y Turismo. Es la justa culminación a una brillante y meteórica carrera política, que, queremos pensar, no ha de acabar aquí, pues Soria, joven y preparado como es y está, tienen aún mucho recorrido político por delante, y España, y más aún Canarias, está necesitada de políticos de altura como él, que nos hagan olvidar tantos años de baturros al frente de lo de todos. Canarias tiene sus ojos puestos en José Manuel Soria. Su trabajo es vital para España entera, pero más aún si cabe para Canarias. Su llegada al Ministerio es, por una parte, la confirmación de que el trabajo y la perseverancia, unidos a la capacidad y la preparación, han podido sobradamente con las insidias y las conspiraciones que contra Soria tramaron hasta la extenuación los que quisieron defenestrarlo, y por otro, la constatación de que el gobierno de Mariano Rajoy tiene muy presente a Canarias, no con el reparto de cuotas baroniles al estilo socialista, sino designando a personas que, como Soria, cuentan con la preparación, solvencia y capacidad que ahora mismo requiere el gobierno de España. |