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Estimado Sr. Martín:
Desde nuestro respeto a su persona, del cual usted no debe dudar, no cabe sino aumentar, si posible fuere, mi aprecio personal hacia usted con la cortesía debida de contestar a su abierto escrito y, si fuere el caso, aclarando aquel de nuestro portavoz al que usted remite.
En primer lugar y para quitarnos de en medio la molesta cuestión de la cultura general, le diremos que el término “faccioso”, en latín facciosus, proviene de facción y éste del latín factio-nis, y remite al integrante de un grupo parcial y particularista, que se piensa y sitúa al margen del colectivo y la mayoría. Usted lo confunde con “fascista”, de infausto recuerdo, pues remite a la confluencia colectivista del nacionalismo sectario y el socialismo nacional. Fue un término inventado por el, hasta entonces, dirigente socialista italiano y después socialfascista Mussolini. Deriva de fasces, que en castellano hace haz, y pretendía expresar el interclasismo que es siempre componente del delirio ideológico nacionalista. Y al que, por cierto, en su versión más cutre, hacía referencia en el escrito de nuestro portavoz como “folclorismo vergonzoso y trasnochado”. Algo así como el permanente reverdecer de la “sección femenina”.
En definitiva, sé que la formación actual no es como la de antes, pero faccioso y fascista no son sinónimos y es bueno precisarlo por no confundir.
Por otra parte, aceptamos con agrado que usted reconozca que el fin del mencionado escrito es la crítica política que ejercemos en nuestra obligación de respeto a los ciudadanos que nos eligieron, y en un intento de colaborar con el actual gobierno municipal, por el bien de los ciudadanos de Telde. Como es prueba el alegato final del escrito, en el que, además, se expresó con claridad la incapacidad de considerar las soluciones que proponemos por el Sr. Aureliano, preocupado en exclusiva en beneficiar económicamente las concejalías de Nueva Canarias, en la sectaria búsqueda de un futuro rendimiento electoral, a expensas de sus desdichados socios y, lo que es peor, de los ciudadanos de Telde. Sobre todo de los más necesitados.
Nadie le exige, y se lo decimos para su tranquilidad, la necesidad de “mostrar pleitesías o subordinaciones al orden establecido”, tampoco al desorden establecido por la actual coalición PSOE Y NC, que actualmente y mal avenidos desgobierna en Telde.
Se trata más bien de recordar que quien contrata a los funcionarios interinos o no - por ser su caso interino, así se señaló, si bien no se mencionó nombre alguno por delicadeza-, es el Ayuntamiento de Telde -y no los partidos que gobiernan-, con el dinero de todos los ciudadanos de Telde y que, por tanto, estos funcionarios se deben a la totalidad y no sólo a una parte o partido. El uso de fondos públicos para actos partidistas y sectarios, cuando además intervienen funcionarios –de todos-, con una conducta facciosa –de la parte o partidaria-, entendemos debe ser criticado, más cuando se hace manipulando la realidad y confundiendo a los mismos ciudadanos que pagan esos funcionarios. Cuestión de ética. Como decíamos al principio, reiteramos nuestro respeto a su persona, que esperamos haya quedado claro en esta breve respuesta a su carta abierta, y aprovechamos para saludarle afectuosamente.
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